El rediseño se alejó de lo estático para abrazar la idea de un organismo tecnológico vivo. El nuevo símbolo es una reinterpretación del engranaje industrial, transformándolo en una red de 9 nodos que simbolizan la interconexión de sus tecnologías base.
Bajo un concepto de 'morfología funcional', el imagotipo es capaz de evolucionar y transformarse en distintas formas según la necesidad de comunicación, manteniendo siempre la unidad de sus elementos.
- Sintetización del 'engranaje' tradicional en una estructura de nodos limpios.
- Geometría orgánica que oculta una forma abstracta de cerebro, uniendo ingeniería e inteligencia humana.
- Sistema visual diseñado para la adaptabilidad (morphing) en entornos multimedia.